Una cuestión es saber qué es la Usabilidad y otra bien diferente es responder al por qué se han de aplicar sus principios, o en lenguaje empresarial, responder a la pregunta: ¿qué beneficios me reporta la Usabilidad?
- Usabilidad en aplicaciones informáticas
- Usabilidad en páginas de Internet
- ¿De qué se quejan los usuarios?
- Beneficios de la Usabilidad para los usuarios
- Beneficios de la Usabilidad para las empresas
- Traducir esos beneficios en euros
Desde hace años, informática y gestión empresarial forman una pareja estable con la que los usuarios libran una batalla para entender lo que le dicen o piden unas pantallas desarrolladas por informáticos, que de lo suyo saben mucho, pero de contabilidad, atención a clientes, facturación o gestión de almacenes no tanto. Y son las personas de esos departamentos las que diariamente deben lidiar con unos diseños y requerimientos que no siempre les facilitan el trabajo.
El resultado final suele ser que los empleados usan parcialmente, con lentitud y errores unas herramientas implantadas para lo contrario: facilitarles el trabajo, economizar tiempo y, en definitiva, incrementar la eficacia administrativa de la empresa.
La Usabilidad puede ayudarle, y mucho, para reconducir estas situaciones. Con una interfaz ordenador-persona más amigable, el uso de aplicaciones es más ágil y libre de errores, y si a ello le añadimos un menor tiempo (coste) de aprendizaje, el beneficio económico para la empresa es evidente.
Hoy por hoy, Internet no es imprescindible para un amplio colectivo de personas y el que se conviertan en "navegantes" (y futuros clientes on-line de las empresas) requiere de un factor subjetivo pero prioritario para ellos: que les sea cómodo y fácil. Bastante tienen las personas con los manuales de la lavadora, televisión, vídeo,... como para encima aprender un manual de páginas web. Si nuestra página no es intuitiva y fácil de usar, se irán a otra o acabarán comprando en la tienda de la esquina como toda la vida.
La Usabilidad aporta el enfoque imprescindible para que las páginas de cualquier empresa o entidad tengan el suficiente atractivo como para que el visitante no sólo se quede y las visite, sino que regrese en el futuro. Para ello, el diseño de las páginas, sus funciones, mensajes y contenidos, englobados en lo que se denomina Arquitectura de la Información, deben estar diseñados e implantados para que los entienda y use cualquier persona.
Cuando hablamos de páginas web, no nos referimos a microscopios para grupos minoritarios y técnicamente muy preparados. Cuando nos referimos a páginas en Internet lo hacemos (o deberíamos hacerlo...) pensando en usuarios de diversa índole, edad, cultura y conocimientos técnicos, a todos los cuales la web habría de ser igual de fácil en su uso y entendimiento.
La Usabilidad no es que los informáticos sepan cómo funciona nuestro formulario de pedidos. La Usabilidad es que los usuarios finales (los clientes) la usen incluso sin saber informática. Son ellos, los usuarios, y no los informáticos, quienes van a comprar nuestros productos o servicios.
Los usuarios cumplen con su obligación y se quejan de todo. No porque todo esté mal o no les guste, sino porque de unos cuantos elementos que les molestan o desagradan, generalizan su opinión final. Lo malo pesa más que lo bueno.
Pero afinando un poco, podemos distinguir algunos elementos de ocurrencia frecuente y de necesaria subsanación:
La Consultoría en Usabilidad le puede aportar medidas preventivas (en la fase de diseño) y correctoras (para páginas ya existentes) que impidan que sus visitantes emitan alguna de esas opiniones sobre su sitio en Internet.
Lo indicado anteriormente se refiere a usuarios y páginas de Internet pero, con algunas matizaciones, es de plena vigencia a las aplicaciones y programas de uso empresarial por parte de sus empleados.
En lo referente a páginas de Internet, podemos destacar:
En lo referente a aplicaciones empresariales:
En lo referente a páginas de Internet, podemos destacar:
En lo referente a aplicaciones empresariales:
Prepare la calculadora y vaya haciendo números.
Por un lado puede cuantificar el coste de atender a cada cliente que llama para:
y si todo ello no fuera bastante, está el coste de las ventas y clientes perdidos que ni siquiera llaman. Simplemente se van a la web de la competencia.
En el orden interno de la empresa, también puede cuantificar:
Con todas estas cifras se trata, ahora, de sumar los costes de la "no Usabilidad" de las aplicaciones y web. La inversión para reconvertirlas en usables es de rápida recuperación. Con frecuencia no llega a los 6 meses.
Artículo reproducido por:
:: Gestiopolis
:: User.cl
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Gracias.
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